sábado, 8 de octubre de 2011

Dormí ayer con un muerto que también tiene caja vacía



Falta una hora y 5 minutos para que pueda ir a golpear al aire y patear mis latidos, un hombre duerme en mi cama, con olor a vomito y abrigado por esencias de colores, un importante olor entra de repente por mi ventana, cerrada entre persianas para que mi gata no decida volverse a lanzar, gata de 20 vidas, hija del muerto desconocido de la cama y yo. el muerto ayer confeso querer escribir un libro, pero sin dejarme escribir un capitulo en el suyo, pensé que tal ves seria buena idea iniciar el mío, este es el primer capitulo de mi libro, el libro de mi caja vacía, tal vez yo si tenga esa caja vacía que dicen que solo los hombres tienen, la mía es diferente, la mía es de colores, pero aun así no tiene ningún contenido, el olor, si, el olor a marihuana Argentina el que ayer me invadió los oídos los ojos y el cabello, nunca la nariz, no fue mía...yo no fumo, simplemente acompañe el olor con un buen malbec.

Los ojos de mi gata brillan y miran a su padre deshecho, el televisor grita y mi cocina aúlla de emoción por saber que hoy sábado 8 de octubre a las 12 del día, alguien se levanta a mirarlos, todos deberías darse cuenta de sus cosas, de sus posesiones, no tengo la piyama celeste de seda puesta por que si, tal vez fue por que de muy niña me la regalaron, tal vez solo por que mi ropa esta sucia hace un mes, no quiero dormir, quiero estar vacía, intente jugar al wow pero me sacan del servidor, me sacan de mi cama, de mi país, de mi mente, nadie podrá nunca sacarme de mi caja desordenada colorida y asquerosa. Mi caja vacía, vacía de muertos, de gatos, de cine. Solo esta vacía. Este no va ser mi primer capitulo.


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